«Ya tengo a quien amar. No voy a cambiarlo por nadie.»
Tenía la edad de muchos de los que juegan esta Copa. Una familia noble, dinero, pretendientes de sobra y un camino cómodo por delante. Dijo que no a todo eso, y lo sostuvo hasta el final.
- Vivió
- c. 291 – 304
- Edad
- Tenía entre 12 y 13 años
- De
- Roma
- Su fiesta
- 21 de enero
Su historia, paso a paso
Toca cada momento para abrirlo.
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c. 291 Nace en Roma
Nace en el seno de la familia Clodia, una de las familias nobles de Roma. Crece en una casa cristiana en un momento en el que serlo empezaba a costar caro.
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Niñez Decide a quién le pertenece
Todavía muy niña decide consagrarse a Cristo. No es una decisión que le impusieron: es suya, y de ella se agarra cuando todo lo demás se pone en contra.
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303 Diocleciano ordena la persecución
El emperador Diocleciano firma los edictos que desatan la última gran persecución contra los cristianos del Imperio: se derriban las iglesias, se queman los libros sagrados y se obliga a todos a sacrificar a los dioses romanos. Negarse era delito capital. Inés tenía doce años.
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c. 303 Rechaza al hijo del prefecto
Su belleza le trae pretendientes. Los rechaza a todos. Uno de ellos, hijo del prefecto de Roma, no encaja el no: la denuncia ante su propio padre por ser cristiana. Convertir un rechazo en una acusación era, entonces, una sentencia.
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El juicio Le ofrecen todo y no lo toma
El prefecto empieza por lo suave: joyas, un buen matrimonio, la vida entera por delante. Después pasa a las amenazas. San Ambrosio, que escribe cuando todavía había memoria viva de ella, resume la escena en una frase que se hizo famosa: era demasiado niña para el castigo y ya era bastante grande para la victoria.
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El juicio La presionan y no cede
La amenazan con fuego, con cadenas, con la deshonra pública. Según las Actas de su martirio, la mandan a un lupanar para quebrarla, y sale de ahí intacta. La tradición cuenta que su cabello creció hasta cubrirla. Los historiadores discuten los detalles; lo que nadie discute es que una niña de doce años aguantó la presión entera del Imperio y no se dobló.
Este episodio viene de las Actas de su martirio, que son relato tradicional escrito más de un siglo después. Lo histórico comprobado es el martirio, no cada detalle.
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21 de enero de 304 Muere en el estadio de Domiciano
Es ejecutada a espada en el estadio de Domiciano — hoy la Piazza Navona, por donde pasan los turistas sin saberlo. Tenía unos trece años. La sepultan en la Vía Nomentana, donde hoy está la basílica de Santa Inés Extramuros.
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Siglo IV Roma no la olvida
Su tumba se vuelve lugar de peregrinación en cuestión de años. Aparece en la Depositio Martyrum del 354, el papa Dámaso le dedica un epigrama, san Ambrosio le predica una homilía y el poeta Prudencio le escribe un himno. Cuatro fuentes del mismo siglo: por eso su martirio es historia y no leyenda, aunque los detalles se discutan.
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c. 342 Le construyen una basílica
Constantina, hija del emperador Constantino, manda levantar una basílica sobre las catacumbas donde estaba enterrada. Cuarenta años después de morir ejecutada por el Imperio, el Imperio le construía un templo.
Sus milagros
Lo que está comprobado y lo que es tradición, cada cosa dicha por su nombre.
Relato de las Actas
El cabello que la cubrió
Cuentan las Actas que, al exponerla desnuda en público para humillarla, su cabello creció de golpe hasta cubrirla entera. Es la escena que más se ha pintado de ella en diecisiete siglos.
Tradición
Relato de las Actas
El joven que quedó ciego, y volvió a ver
Un hombre intentó abusar de ella y perdió la vista en el acto. Lo que le da fuerza al relato no es el castigo: es lo que viene después. Inés reza por él y recupera la vista. Perdonó al que la había atacado antes de que nadie se lo pidiera.
Tradición
Relato de las Actas
La hoguera que no la quemó
Antes de la espada intentaron quemarla. Según el relato, las llamas se apartaron de ella y alcanzaron a sus verdugos. Solo entonces recurrieron al hierro.
Tradición
c. 340
La curación de Constantina
La tradición romana cuenta que Constantina, hija del emperador Constantino, sanó de una enfermedad grave rezando ante la tumba de Inés, y que por eso mandó construir la basílica. Lo comprobado es la basílica, que sigue en pie sobre la Vía Nomentana; el motivo que cuenta la tradición es el de la curación.
Tradición
Dónde está y cómo se le celebra
Sus restos están bajo el altar mayor de la basílica de Santa Inés Extramuros, en la Vía Nomentana de Roma. Su cráneo se venera aparte, en la iglesia de Sant'Agnese in Agone, en la Piazza Navona — es decir, en el sitio exacto donde la mataron.
Cada 21 de enero se bendicen dos corderos en su basílica. Con su lana se teje el palio, la banda de lana blanca que el Papa impone a los arzobispos del mundo entero. Lleva más de mil quinientos años pasando, sin fallar un año.
- Patrono de
- De las adolescentes, de las jóvenes, de la pureza y —desde hace pocas décadas— de las víctimas de abuso.
- Cómo se le reconoce
- Siempre con un cordero en brazos y, muchas veces, con una palma. El cordero es un juego de palabras: su nombre suena a «agnus», cordero en latín, y a «hagné», pura en griego. La palma es la marca de los mártires.
¿Por qué es patrono del ECyD?
Porque a los doce años ya sabía a quién le pertenecía, y ninguna presión la hizo cambiar de opinión. No propone un modelo adulto que a un adolescente le quede grande: propone a alguien de su edad que ya lo vivió.
«Santa Inés, que a los doce años supiste a quién le pertenecías: enséñanos a decidir pronto y a sostenerlo después, cuando cueste. Amén.»
Cosas que quizá no sabías
- Su nombre suena a «agnus», cordero en latín, y a «hagné», pura en griego. Por eso se le representa siempre con un cordero en brazos.
- Cada 21 de enero se bendicen dos corderos en su basílica de Roma. Con su lana se teje el palio que el Papa entrega a los arzobispos. Lleva más de mil quinientos años pasando.
- La Piazza Navona, una de las plazas más fotografiadas del mundo, tiene esa forma alargada porque era el estadio de Domiciano. Ahí la ejecutaron.
- San Ambrosio y san Agustín escribieron sobre ella cuando su muerte era todavía memoria reciente. Son dos de los testigos más cercanos que tiene cualquier mártir antiguo.
- Su nombre está en el Canon Romano, la plegaria eucarística más antigua de la Iglesia latina. Se ha rezado en voz alta en misa durante unos mil seiscientos años.